Category Archive Repartición de acciones

Obligaciones legales de las startups que deben cumplir desde el día uno y probablemente no conocen

Las startups siempre deberían estar al pendiente del funcionamiento de su gobierno corporativo y de las obligaciones legales derivadas del mismo y no cuando un tercero lo solicite. ¿Por qué? Simplemente porque son obligaciones legales que determina la Ley de Mercado de Valores y la Ley General de Sociedades Mercantiles, las cuales señalan que todas las sociedades deben cumplir con cierta documentación para brindar seguridad jurídica tanto a sus accionistas como a sus inversionistas.
Y es que el mundo de las startups no es nada sencillo, transita en algunas complejidades y a falta de su conocimiento, las startups normalmente no están pendientes de llevar en tiempo y forma estos libros corporativos, dejando de lado la posibilidad de guardar en sus compañías total certeza y formalidad.
¿Y de dónde la importancia? Sencillo, estos libros son el único lugar feasible donde se lleva un tracking de la distribución de las acciones y el capital social, por lo que se debería asumir como una necesidad, ya que cuando llegue el momento de hacer un levantamiento de capital, principalmente en las rondas A, B y C se comenzará a solicitar está información como parte del due diligence legal de la startup; al ser fondos mucho más estructurados y profesionales van a querer tener una visión integral de cómo se encuentra la compañía en cuanto a su gobierno corporativo y el cumplimiento de sus obligaciones legales.
El deber ser dice que se debería de contar con ello en todas las etapas de maduración de la startup, contratar a alguien que sepa hacerlo y que pueda ayudar desde el inicio para tener esta documentación bien organizada y estructurada. Sin embargo, se les resta importancia porque, por lo usual, nadie lo solicita en las primeras etapas, no se exige, entonces la compañía termina enfocándose en la operación y no en su viabilidad legal desde un inicio. Es fundamental para que una startup crezca, comenzar con el cumplimiento de obligaciones legales esenciales y de llevar una adecuada estrategia de gobierno corporativo.
La Ley General de Sociedades Mercantiles exige que las compañías tengan 4 Libros Corporativos: Libro de actas de asamblea de accionistas, libros de sesiones del consejo de administración, libro de registro de accionistas y libro de variación de capital, los que tienen que estar construidos cronológicamente. Si se tienen estos libros organizados, toda la historia corporativa va a quedar registrada adecuadamente, por lo que se recomienda ir de la mano con un abogado que asesore sobre la manera correcta, ordenada y estructurada desde el punto de vista organizacional y corporativo.
Los libros de registro de accionistas y variación de capital van a señalar la estructura accionaria actualizada de la startup y su historia desde la constitución de la misma. Es muy importante porque sólo las personas que aparecen en estos libros son consideradas accionistas de la compañía desde el punto de vista corporativo; adicionalmente, dará certeza jurídica a los nuevos inversionistas de que todo se lleva organizadamente y obviamente esto es un gran incentivo para invertir.
Adicionalmente, tanto las asambleas protocolizadas como no protocolizadas son relevantes para cualquier accionista e inversionista, ya que permiten visualizar las decisiones relevantes que los accionistas de la startup han tomado desde su inicio hasta la actualidad. Asimismo, la ley exige que se realicen las asambleas de accionistas ordinarias para aprobar y ratificar estados financieros y ratificación de miembros del consejo de administración. Por lo general, son documentos que se generan como mero trámite o que se requieren para efectos de obtener créditos o porque una dependencia lo necesita o cuando entra o sale un inversionista, pero no lo hacen de una forma transparente u organizada. La recomendación es que se apoyen de un abogado conocedor de derecho corporativo que permita generar la documentación adecuada y de manera estructurada y transparente.
Los títulos accionarios también son una obligación legal para cualquier compañía y establecen quién es la persona titular de cierta cantidad de acciones y cuánto es el total de acciones emitidas, son un indicio de que quiénes son los accionistas. Es imperante que, en caso de haber vendido las acciones, se cancelen los títulos y se generen nuevos títulos accionarios, de lo contrario se verá como una negligencia de la compañía. Es pertinente señalar la existencia de dos tipos de títulos corporativos: los títulos definitivos y los certificados provisionales; estos últimos se pueden entregar a una persona que, aunque no haya pagado la totalidad de las acciones, obtiene un título que demuestra que luego del cumplir con sus obligaciones de pago obtendrá una cierta cantidad de acciones de la compañía.
Al final, muchas startups no cumplen con estas obligaciones porque carecen de asesoría, pero resulta que sí son importantes desde el punto de vista legal y de gobierno corporativo, ya que esta documentación permitirá a las startups llevar a cabo rondas de inversión de conformidad con sus fines propios
Contar con asesoría legal específica para los asuntos de tu startup no es tarea sencilla, requieres de expertos y que entiendan el mundo del emprendimiento y del Venture Capital. Recuerda que tomar malas decisiones y sin correcta asesoría puede llevarte inclusive a perder el control de tu compañía; evítalo yendo acompañado de un abogado experto en startups, en G2 Consultores somos especialistas y te apoyamos a que concluyas la mejor negociación con tus futuros inversionistas a la hora de levantar capital. ¡Acércate a nosotros y contáctanos!

Derechos societarios y económicos en los Estatutos Sociales. Parte 3

Hemos comentado lo relevante de conocer los derechos societarios y económicos a la hora de negociar con los inversionistas que han decidido inyectar capital a tu startup. Recuerda que no hay startup sin inversión, ya que en distintas etapas requerirás de apoyo financiero de alguien que confíe en tu empresa y que esté dispuesto a apostar por ella.

Pero, el dinero no viene sólo. Si bien el inversionista que decidió apostarle a tu startup te aporta recursos económicos, smart money, sus recursos intelectuales que invariablemente te ayudarán a escalar más rápido y reducir riesgos en el futuro porque ha creído en ti, es inevitable que adquirirás obligaciones con él plasmados en los estatutos sociales de tu compañía al otorgarle ciertos derechos.

Damos continuidad a los últimos derechos que consideramos importantes; recuerda que su negociación dependerá de los objetivos de tu compañía, de los recursos invertidos y de la etapa en la que te encuentres; en esta ocasión analizaremos un poco más a fondo los derechos que otorgan preferencia o protección anti-dilución al inversionista.

Derecho de preferencia Todos los socios de una empresa tienen preferencia a acudir a un aumento de capital social antes que un inversionista externo. Este derecho, aunque es normalmente utilizado, debe tener sus límites en términos de levantamiento de capital. Obviamente no esperas como emprendedor que la mayoría de las acciones que se emitan queden en manos de un inversionista, ya que eso supone darle más poder que no podrás recuperar en un futuro. En este caso, el inversionista irá aumentando su porcentaje accionario y al cabo de un tiempo no podrás contrarrestar sus adquisiciones porque no tienes la capacidad económica. Sólo lo otorgas a inversionistas elementales para el desarrollo de tu emprendimiento, una vez analizada la situación y el valor de hacerlo para tu compañía.

First refusal (o derecho de tanto) los accionistas tienen el derecho de tanto para comprar acciones de la startup que se pongan a la venta por cualquiera de los accionistas actuales.

Sólo ten precaución, ya que, si se van a otorgar estos derechos, se deberán hacer con ciertas limitaciones. Si diversos accionistas venden sus acciones o su participación dentro de la compañía, tu como emprendedor no tendrás la capacidad económica para comprar todas estas acciones y un posible inversionista se podría hacer con la mayoría de las acciones y por lo tanto tomar el control de tu startup. Limita el First Refusal a determinada clase o serie de acciones que no afecte el control operativo de la compañía.

Derechos Anti Dilución  se otorgan a inversionistas importantes y esenciales para el emprendimiento, ya que son bastante agresivos para los emprendedores. Son derechos que perjudican al emprendedor si no le va bien a la startup y disminuye su valor en rondas subsecuentes de levantamiento de capital “Down Round”. Generalmente los inversionistas asumen el riesgo contigo, pero hay otros inversionistas que no quieren asumirlo ante situaciones de fuerza mayor o negligencia operativa del emprendedor, buscando mantener el valor de su inversión sin tomar en cuenta el de la compañía en un futuro.

En este sentido, hay varios escenarios: en el primer escenario, el riesgo lo asumen el inversionista y el emprendedor en la misma medida, diluyéndose en proporción a su porcentaje accionario en futuros Down Round, este es el mejor escenario para el emprendedor.

El segundo escenario, de riesgo moderado para el emprendedor es el de promedio ponderado, a través del cual se neutraliza el impacto negativo del Down Round para el inversionista. En este escenario, se calcula un promedio ponderado entre la valuación de la startup en la ronda en la cual invirtió el inversionista y el valor del Down Round, respecto de la inversión obtenida en cada una de dichas rondas. En este caso, el inversionista recibirá sus acciones a un precio ajustado que dependerá del tamaño del Down Round, si es muy grande, el emprendedor se diluirá mucho; pero si es pequeña, el emprendedor no se diluirá en gran medida.

El tercer escenario, y el más agresivo para el emprededor es el “Full Ratchet”, a través del cual el precio de las acciones adquiridas por el inversionista se ajustará al precio de Down Round, sin importar el tamaño de la ronda; por lo que, levantando muy poco capital el emprendedor se puede diluir infinitamente si el valor de la ronda es mucho menor al de la ronda en la que invirtió el inversionista.

No acuerdes condiciones anti-dilución que puedan ser muy agresivas. Tienes que considerar que no se las puedes entregar a cualquier inversionista, ya que te afectará mucho en el porcentaje participación en un futuro. En todo caso, estos derechos anti-dilución solo afectarán al emprendedor en caso de que se perfeccione un Down Round en el futuro y, en muchos casos, se pueden limitar a un espacio temporal de 1 año posterior a la ronda de levantamiento.

Recuerda que lo importante es crear valor, es la única manera en la que el inversionista y tu van a crecer juntos. Cuando dejas de generarlo, es cuando surgen inconvenientes respecto de diluciones imprevistas. Toma en cuenta que pueden surgir imprevistos de fuerza mayor (como el COVID-19) que pueden disminuir el valor de tu empresa.

No ofrezcas primero y ya que los derechos que negocies en este momento afectarán las rondas subsecuentes, así que lo más conveniente es ir acompañado de un abogado especialista en startups, en G2 Consultores lo somos y hacemos todo porque concluyas la mejor negociación con tus futuros inversionistas a la hora de levantar capital. ¡Acércate a nosotros y contáctanos!

Derechos societarios y económicos en los Estatutos Sociales. Parte 2

Una de las claves para las startups es ganar transparencia para captar inversionistas, clientes, socios, mentores y algún abogado experto en sociedades con las características para atender este tipo de compañías y poder alcanzar los incrementos de capital en un win-win para todos sin que se ponga en jaque a la compañía o hasta los propios emprendedores.

Cuando llega el momento de recibir inversión, se requiere negociar términos y condiciones en relación con el incremento del capital, y para ello tu startup requiere tener una estrategia legal congruente con los derechos que adquirirán tus nuevos socios, producto de la negociación que hagas. Es por ello que daremos continuidad a los derechos societarios que deberás considerar:

Derecho a tener un miembro en el consejo según la legislación mexicana (específicamente si se trata de una SAPI), si un accionista tiene al menos un 10% de la compañía, tiene derecho a un asiento en el consejo de administración de la startup; por lo que, si pretendes otorgarle un 10% de tu capital social al inversionista, este podría exigirte estar presente en un consejo de administración. En ciertas ocasiones, y por tratarse de un inversionista clave, puedes otorgarle un asiento aunque este inversionista no tenga un 10% del capital social. Sin embargo, ten en cuenta los derechos que les otorgas pueden impactar en las rondas subsecuentes de levantamiento de capital.

Normalmente a los emprendedores no les emociona que haya muchos inversionistas en su consejo de administración porque podrían perder el control operativo de la startup. La recomendación inicial es no otorgar asientos en el consejo de administración, salvo que: (i) sea un inversionista que pretenda aportar una cantidad tal que tenga más de un 10% del capital social de la startup, o (ii) que el inversionista surja como un asesor fundamental para el desarrollo de tus operaciones. En todo caso, debes tener mucho cuidado en que no entorpezca las actividades de la empresa, ya que en mucho casos pueden existir un conflicto de interés entre lo que le conviene a la startup y a los accionistas de la misma.

Derecho de dividendos: Es muy raro que en fases iniciales de las startups se otorguen dividendos a los accionistas, generalmente hay pérdidas y se recupera con más inversiones de capital para seguir creciendo lo más pronto posible hasta obtener ganancias. Generalmente se prevé que los inversionistas reciban dividendos cuando estos sean decretados por la asamblea de accionistas de la startup.

Derechos de información: Normalmente se le entrega al inversionista o esta solicita información sobre la compañía, sus operaciones y su desempeño. Entre la información que suele entregarse se encuentran: los estados financieros, notificaciones sobre el estatus de la empresa (es decir si algo va bien o mal con la compañía) o cualquier otro tema que sea relevante.

Otorgar derechos societarios a tus inversionistas es la obligación que tienes por el beneficio de recibir capital, es una gran decisión, sólo se precavido respecto de lo que vas a entregar y cómo le impactará a tu compañía en el futuro. Tomar malas decisiones puede llevarte inclusive a perder el control de tu compañía; evítalo yendo acompañado de un abogado experto en startups, en G2 Consultores somos especialistas y hacemos todo porque concluyas la mejor negociación con tus futuros inversionistas a la hora de levantar capital. ¡Acércate a nosotros y contáctanos!

Derechos societarios y económicos en los Estatutos Sociales. Parte 1

Todas las startups tienen originalmente como inversores a sus miembros fundadores o a los llamados Friends, family & fools, pero a medida que la compañía va creciendo surge la necesidad de levantar capital, lo que propicia la entrada de nuevos socios. Si bien es cierto que se trata de un paso natural para la startup en el camino que debe de seguir para crecer, será necesario que los emprendedores pongan especial atención sobre los derechos que otorgarán a los inversionistas a cambio del recurso que se les está otorgando y que, de no establecerse una negociación adecuada, se puede poner en jaque el control operativo de su propia compañía.

Los inversionistas siempre van a querer tener la mayor cantidad de derechos sobre las acciones, mientras que los emprendedores van a querer otorgar la menor cantidad de derechos por lo que les van a pagar. Hay derechos que son bastante comunes y otros no tanto; de hecho, no siempre se otorgan los mismos a todos los inversionistas. Importa mucho qué derechos y en que grado los otorgues, ya que afectará positiva o negativamente a tu startup; para que te des una idea más amplia, a continuación, enumeramos los derechos que consideramos más relevantes y que no puedes omitir ni desconocer para realizar la mejor negociación para tus inversionistas y para tu compañía:

Tag along: es el derecho de venta conjunta donde los inversionistas pueden adherirse a una venta que quiera hacer el accionista fundador (emprendedor), quien por lo general es el accionista mayoritario. Sin importar cual sea la decisión que haya impulsado a la venta, el tag along tiene la finalidad de proteger los intereses de los accionistas minoritarios (tus inversionistas) y les permite poder unirse a la transacción bajo las mismas condiciones.

Drag along: son derechos para accionistas mayoritarios, específicamente hacemos referencia a ti que eres emprendedor. Es un mecanismo que tiene como finalidad protegerte, ya que te permitirá exigir a los socios minoritarios la enajenación de su participación accionaria cuando el objetivo sea la adquisición de tu startup. En resumen, si tú vas a vender la compañía y no tienes todas las acciones completas, puedes obligar a los accionistas minoritarios a vender contigo.

Derechos de voto: Existen distintos niveles, el derecho de voto sin limitación, limitados o sin derecho de voto. El derecho de voto sin limitación significa que otorgarás al inversionista la misma capacidad para votar sobre todos los aspectos de la compañía, solo tomando en cuenta su porcentaje accionario. El derecho de voto limitado generalmente a inversionistas minoritarios y sólo se les permite votar respecto de ciertos aspectos en la asamblea de accionistas como, por ejemplo, un cambio en el objeto social, más no en otros aspectos operativos o estratégicos. Por último, se pueden emitir acciones a inversionistas que no contengan derechos de voto, por lo que no podrán participar en las decisiones de la Asamblea de Accionistas. En todo caso, es importante definir el grado de participación (o voto) que tendrán tus inversionistas, siendo muy precavido, ya que a la hora de hacer matemáticas, todo se podría complicar para operar tu negocio si no tomaste la decisión correcta.

Derecho de veto Este permite bloquear una acción o decisión, por mucho que los demás accionistas estén de acuerdo, si el accionista con este derecho no lo está, simplemente no se hace. Normalmente se entrega a los accionistas mayoritarios o a un inversionista de gran importancia para la startup; la ampliación de capital que incurra en la dilución, cambio de objeto social o cambios relevantes dentro de los estatutos sociales son algunos ejemplos de lo que se puede vetar. Como puedes observar, es una prerrogativa demasiado fuerte, por lo que te sugerimos evitarla siempre que puedas.

Derecho a la liquidación preferente se refiere al derecho que le permite al inversionista la capacidad de salir antes que el emprendedor en caso de que no vaya bien el emprendimiento y sea necesaria su liquidación. El inversionista busca protegerse si a la compañía le va mal y tiene la posibilidad de cobrar antes que el emprendedor, asumiendo más riesgo que el Inversionista. Te sugerimos que en caso que otorgues este derecho, el mismo se encuentre acotado a 1x del monto invertido por el inversionista. Este derecho otorga confianza al inversionista de que tendrá una posibilidad de recuperar el dinero invertido en la startup en caso que la misma entre en una fase de liquidación.

Establecer derechos societarios a tus inversionistas es la obligación que tienes por el beneficio de recibir capital, es una gran decisión, sólo se precavido respecto de los derechos que vas a entregar y cómo le impactará a tu compañía en el futuro. Tomar malas decisiones puede llevarte inclusive a perder el control de tu compañía; evítalo yendo acompañado de un abogado experto en startups, en G2 Consultores somos especialistas y hacemos todo porque concluyas la mejor negociación con tus futuros inversionistas a la hora de levantar capital. ¡Acércate a nosotros y contáctanos!

5 razones para no diluir tu empresa rápidamente

A medida que crece una empresa, sus necesidades de capital van modificándose. Esta evolución constante provoca que tarde o temprano se requiera de más inversión. Sin embargo, la inversión es un tema delicado, pues tiene como consecuencia la dilución de la empresa.

Al dar acciones a los nuevos inversionistas, el porcentaje accionario de los fundadores decrece. Si la valuación implica que tus acciones originales valen más, pues son buenas noticias. Jeff Bezos tiene solo el 17% de las acciones de Amazon y aún así es el hombre más rico del planeta. Sin embargo, en etapas tempranas perder porcentajes de participación puede traerte problemas en el largo plazo.

“En estos procesos, es recomendable conseguir el dinero justo y ponerse a trabajar, porque es la única forma de generar valor”, recomienda Jorge González Gasque, director general de G2 Consultores y especialista en startups. “Un emprendedor inteligente sabe que necesita ir construyendo éxito y credibilidad antes de conseguir más dinero”, agregó.

El problema de diluir es cuando se hace muy rápidamente. Es ahí cuando puede causar grandes problemas en el crecimiento de la compañía.  Estas son algunas de las razones por las que deberías evitar diluir tu empresa rápidamente:

1. Pierdes dinero

Los emprendedores crean su propia empresa con el sueño de hacerse de buen dinero  algún día. Sin embargo, cuando la empresa comienza a diluirse demasiado, se están sacrificando las ganancias a largo plazo de la misma. Si al final por diluirte de más sólo posees, por ejemplo, el 10% de la compañía y esta se logra vender, sólo conseguirás el 10% del valor neto, en vez de una cantidad que corresponda al esfuerzo y tiempo invertido.

“No importa la razón por la que te diluyas, lo que importa es que estás sacrificando el valor neto que posees de la empresa y, a largo plazo, esto puede ser la diferencia entre una salida exitosa y muy poco dinero”, señaló González Gasque.

2. Agrega un nivel de incertidumbre

Cuando un fundador tiene poco porcentaje del capital a consecuencia de una dilución, comenzará a tener un incentivo mayor para salirse de la compañía, puesto que tiene menos en juego que cuando comenzó la compañía. Esto comenzará a afectar a la valuación y al interés que puedan tener en futuros inversionistas.

“Si el founder tiene un valor pequeño de la empresa, digamos un 20%, se comienza a correr el riesgo de que se vaya y haga otra cosa o se consiga un empleo y, por el contrario, mientras mayor sea, menor es el riesgo”, aclara González Gasque. “Desde el punto de vista del inversionista, es más difícil que se decida por invertir en la empresa porque, ¿pues para qué invertir si el founder podría irse en cualquier momento?”, señaló.

3. Pierdes el control

Mientras menos acciones posea el fundador de la empresa, su capacidad de influencia al tomar decisiones importantes en la empresa disminuye. El fundador puede perder votaciones clave en su negocio y puede ver cómo se toman decisiones importantes que no le agraden.

“Puede que se tomen decisiones en la empresa sin tu consenso, porque básicamente fuiste desplazado por haber sido diluido”, advierte González Gasque. “Es importante que el emprendedor sepa a quién y por qué otorga las acciones de la empresa, incluso los términos y condiciones que trae consigo, para evitar perder el control de la empresa y mantener todo en orden”, agregó.

4. Desmoraliza al equipo

Como consecuencia de perder la capacidad de tomar decisiones importantes en la empresa, el equipo de trabajo verá que el founder está perdiendo el control. Esto puede generar la sensación en el equipo de que los inversionistas tienen un mayor peso que el fundador y se comienza a perder el liderazgo en ellos, que ven a los inversionistas como una entidad casi omnipotente y pierden confianza en el fundador de la empresa.

“Como tú no estás de acuerdo con las decisiones que se toman, el equipo se da cuenta y te pierde confianza, por lo que dejarán de sentirse en un ambiente apto para trabajar y el riesgo de que se vaya el talento de la empresa aumentará significativamente”, añadió el consultor.

5. Inhibe la capacidad de reclutar talento

Mientras más avanza una compañía, más caro se vuelve el talento que esta requiere para seguir avanzando. Sin embargo, las empresas pueden recurrir al uso de sus acciones para poder captar talento, generando interés y un incentivo para que permanezcan en ella.

Al tener una empresa diluida, se deja de contar con las suficientes acciones para reclutar talento de primer nivel. Esto puede hacer que el talento pierda el interés por unirse a una compañía en donde el dueño está desmesuradamente diluido.

“Perder la capacidad de conseguir talento sólo ocurre cuando se poseen porcentajes muy bajos de la compañía, pero es fácil llegar a esos porcentajes si te diluirse en las rondas tempranas y luego necesitas mucho dinero para escalar, porque en las rondas subsiguientes te pueden dejar frío”, concluyó Jorge González Gasque.

Recuerda que siempre es bueno recibir ayuda, ya que levantar el capital necesario para fondear una empresa es una tarea complicada, tanto para emprendedores como para empresarios. Sin embargo, complicado no significa imposible. Tener claridad conocimiento de todas las finanzas, ventas y valuación de tu startup le generará confianza a los inversionistas.

En G2 Consultores, te asesoramos en la determinación de las necesidades de financiamiento de manera personalizada. Contáctate con nosotros y permítenos apoyarte en la creación de tu pitch deck y la técnica en la que muestras el potencial de tu startup a los inversionistas.

Call Now Button